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| 26/1/2010 | ||||||||||||||||||||||
Construir una nueva capital haitiana |
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2:23 PM - El reputado geólogo haitiano Claude Prepetit ha recomendado sacar de Puerto Príncipe a dos millones de habitantes amontonados allí. Algo así como abandonar la capital dejando atrás a una ciudad fantasea, sin vida. Un mes antes del sismo el experto, miembro de la Oficina de Minas y de Energía de Haití, advertía sobre el peligro que representaba la falla sísmica manifestada fuertemente el 12 del mes en cuso. El tema es materia de estudio por parte de expertos, para lo cual me propongo consultar al geólogo Osiris de León. De hecho, la hoy desolada ciudad está siendo abandonada, sin planificación alguna. La necesidad de sobrevivir supera cualquier plan, por serios que este sea. En la cumbre de Montreal, el gobierno dominicano habló de 200,000 casas de campaña como medida transitoria, con lo cual permanecen las raíces de los problemas sociales, demográficos y geológicos que amenazan la vida de miles de haitianos. Pero la solución definitiva se logra trasladando la capital de Haití y sede de gobierno a otra ciudad o a una nueva urbe, construida a tales fines. Otras capitales han sido reubicadas. Planificadas y construidas completamente, algunas de ellas. Durante la segunda mitad del siglo pasado fueron construidas expresamente como capitales Brasilia en Brasil, Putrajaya en Malasia y Naypridaw en Birmania. Me limito a presentar, desde luego, los tópicos de una idea, ambiciosa, y audaz, del mismo tamaño de la catástrofe y de la generosidad mostrada por todas las naciones. A grandes males grandes remedios. No viene al caso las causas que provocaron el levantamiento de las ciudades citadas como ejemplo. Haití carece de medios para un gigantesco proyecto como este. Sin embargo, es oportuno aprovechar una voluntad global de respaldo, realizable a partir de un plan masivo de inversiones de capital, dentro del programa de reconstrucción, como el que se debate, en estos momentos, en Montreal. Un Oscar Niemeyer podría resurgir para escribir un poema de cemento y acero en medio de una vasta naturaleza. En todo caso insisto en tomar en cuenta la opinión de los expertos, conocedores de las fallas y posibilidades estructurales de la Hispaniola. Osiris de León y Claude Prepetit encabezarían un equipo para el estudio a los fines de proponer el lugar donde se levantaría la nueva capital haitiana. Oscar Niemeyer, uno de los realizadores de Brasilia, tiene casi 103 años y asombrosamente ejerce aun como arquitecto. Es lamentable que carezca de las fuerzas necesarias para viajar a Haití a reeditar su hazaña, en una proporción reducida, conforme las potencialidades y ayudas que reciba esta pequeña nación. Afortunadamente, Brasil cuenta con un gobernante generoso, con un claro sentido de solidaridad. Así, califica indudablemente como uno de los inversionistas principales y propulsor de la obra propuesta. Niemeyer ha creado una escuela y un museo que bien pueden encargarse de las tareas de diseño. Estamos conscientes de que cualquier propuesta como esta demanda, como requisito, un levantamiento catastral del cual carece Haití. En esta materia, Estados Unidos y nuestro país podrían hace grandes aportes, dada la experiencia y los avances logrados en la materia. Autor: Eduardo Álvarez Copyright 2009 El Nuevo Diario | Todos los derechos reservados. |
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