Viernes, 29 de Agosto, 2014 Santo Domingo, República Dominicana

EDITORIAL

Reforma electoral y Ley de Partidos

EDICIÓN IMPRESA

SOBRE NOSOTROS

Quiénes Somos
Contáctenos
-100,843 Lectores Online
Opinión
Volver a portada Opinión
 
16/10/2008
“La lepra espiritual, definición, causas y consecuencias y remedio de la misma”

Compartir:

 

Hermanos y amigos que el Dios verdadero (Padre, Hijo y Espíritu Santo) les bendiga a todos, Mateo 28:19; en esta nueva oportuni­dad, hablaremos con el tema: “La lepra espiritual, definición, causas, consecuencias y su re­medio", esperando les sea de ori­entación, información y edifica­ción.

Bien, comenzamos diciendo que la enfer­medad de la lepra consistía en una infección crónica en la piel, que iba en ascenso y car­comiendo todo el cuerpo hasta perder parte del mismo. La may­oría que padecía esta enfermedad moría a causa de ella.

Ahora bien, en el Antiguo Tes­tamento existía una serie de req­uisitos dados por Dios en cuanto a los leprosos que se encuentran en el libro de Levítico, capítulo 13 y 14.

En primer lugar, la lepra, Dios la hacía brotar sobre toda persona que se desviaba de su voluntad como castigo a su pecado; según Números 12:9 y 10 que dice: “Entonces la ira de Jehová, se encendió contra ellos; y se fue. Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María y he aquí que estaba leprosa”. Este castigo vino sobre la her­mana de Moisés por haber mur­murado contra su hermano y Dios la castigó con lepra por siete días para corregirle ese problema de conducta. En la actualidad exis­ten muchas enfermedades físicas que se la acarren las personas producto de la mala vida que lle­van inhalando e ingiriendo sub­stancias dañiñas a la salud que dañan órganos de su cuerpo y otras enfermedades son generadas por la desobediencia a las normas de Dios, como son las en­fermedades de transmisión sexual producto de la infidelidad y del sexo sin compromiso.

En segundo lugar, cuando una persona del pueblo de Israel, era declarada leprosa, tenía que abandonar su familia, sus bienes, el templo, y habitar fuera de la ciudad para que nadie fuera con­taminada con su enfermedad y si no salía era apedreado por sus compatriotas, como lo dice en Levítico 13:45 y 46: “Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y em­bozado pregonará: ¡Inmundo! ¡Inmundo! Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será in­mundo; estará impuro y habi­tará sólo; fuera del cam­pamento será su morada".

Mis queridos hermanos y ami­gos, todo lo expuesto es para decir que la lepra es una de las peores enfermedades que pueda existir y afectar un ser humano, porque es capaz de llevar a la muerte física, el único que podía sanar la lepra y puede aún es Dios, pero existe una enfermedad peor que la lepra física y esta es la lepra del alma que es el pecado, capaz de llevar a la condenación eterna del Infierno. Marcos 16:16, Mateo 25:46.

¿Tiene usted lepra en el alma?

¿Desea que Jesucristo le sane?

¿Se ha arrepentido de sus pe­cados?

¿Quiere lograr la entrada al Reino de los Cielos?

¿Sabía usted que puede visitar una iglesia evangélica para lograr la sanidad de la lepra espiritual con el poder de la palabra de Dios?

¿Ha pensado establecer una relación amistosa con Dios?

Hermanos y amigos, todo aquel que es­taba leproso en el Antiguo Testa­mento, perdía su comunión con los hermanos, el privilegio de asistir al templo y alabar a Dios, leer los Rollos Sagrados, tener paz interior y habitar junto a su familia. Concluyendo, hoy en día, todo aquel que tiene la lepra del pecado en su alma, pierde la comunión con Dios, la paz con su familia, y la paz de su alma. Hasta tanto el leproso no sea sano de su enfermedad no puede entrar al Reino de los Cielos. 1ra. Corin­tios 6:9 y 10. La lepra del pecado solo puede ser curada por el Hijo de Dios. Cuando un leproso se ac­erca al Señor arrepentido de haber pecado (mucho o poco) y le pide perdón y está dispuesto a cambiar y caminar de acuerdo a sus requisitos expresados en el Nuevo Tes­tamento, es sano y restablecido en su comunión con Dios. Mateo 8:1 a14 y Lucas 17:11 al 19 y Lucas 7:22.

Así que, si no tiene lepra en el cuerpo, es seguro que tiene lepra en el alma sino se ha convertido a Jesu­cristo, pero podemos ser sanos, si le aceptamos como Salvador y jefe y vivimos de acuerdo a sus declaraciones ex­presadas en el Nuevo Testamento. Juan 5:24 a130.

Que el Señor les bendiga y nos ayude a todos...

Nota: De usted llegar a la convicción de Convertirse a Jesucristo dé los siguientes pasos importantes: Visite una iglesia evangélica, Bíblica o Pentecostal, hable con Dios en oración todos los días y lea dos o tres capítulos de la Biblia al día. Estos artículos bíblicos están también en la sección de Opinión de este periódico en internet: www.elnuevodiario.com.do.

 

Autor: Miguel de J. Ramírez P.

Copyright 2014 El Nuevo Diario | Todos los derechos reservados.

 
 
Santo Domingo, Agosto 2014.  Los principales ejecutivos de Orange Dominicana y de Caribbean Cinemas, entre ellos Sr. Robert Carrady presidente de la cadena de cines y Zumaya Cordero, Directora de Operaciones y del festival, presentaron de manera oficial a la prensa, patrocinadores, representantes de las embajadas representadas, y demás relacionados, los detalles de lo que será  la quinta edición del Festival Internacional de cine Fine Arts, el cual se desarrollará del  25 de septiembre al 8 de octubre en Fine Arts Cinema Café at  Novo-Centro.
Realizan encuentro para celebrar logros Alcaldía de Santo Domingo Oeste
Leer Más [+]
CCI Puesto de Bolsa abre sus puertas en la ciudad de Santiago
Leer Más [+]
Desireé Cepeda presentó evento en el Museo de las Casas Reales
Leer Más [+]
Invasión Boricua para el Johnnie Walker Red Label V8 Shootout de Dragueo 
Leer Más [+]
Helados Bon lanza nuevos productos
Leer Más [+]
CCI Puesto de Bolsa abre sus puertas en la ciudad de Santiago
Leer Más [+]

RedesSociales

CARICATURA
MÁS NOTICIAS DE HOY
Portada | Noticias Anteriores | Clasificados | Contáctenos
Desarrollado por Merit Designs
Avenida Francia No.41 esquina Rocco Cochía
Santo Domingo, Distrito Nacional,
República Dominicana
Teléfono: (809)687-7450 Fax: (809)687-3205
Email: redaccionnd@gmail.com