Sábado, 29 de Noviembre, 2014 Santo Domingo, República Dominicana

EDITORIAL

Activismo comercial

EDICIÓN IMPRESA

Revista Fedotenis

SOBRE NOSOTROS

Quiénes Somos
Contáctenos
-588,045 Lectores Online
Especiales
Volver a portada Especiales
 
9/7/2008
Con diez cañones por banda... y una piña colada en la mano

Compartir:

 

Madrid, 9 jul (EFE).- Durante siglos, el Caribe fue un nido de piratas deseosos de apoderarse de las riquezas que transportaban los galeones españoles, pero hubo también antillanos, que descubrieron en la Piña Colada un arma más que añadir al fuego de los cañones.

Los piratas causaron admiración por su arrojo y valentía, y temor por sus sanguinarios abordajes a los galeones. Tanto, en ambos sentidos, que incluso merecieron canciones y poemas de autores románticos españoles, como es el caso particular de José de Espronceda, y su "Canción del pirata".

Y es que en "Con diez cañones por banda, viento en popa, a toda vela, no corta el mar, sino vuela un velero bergantín", se encierra algo más que un deseo de reconocimiento a un grupo de "granujas" en quienes los románticos encontraron una sensación de vida.

Sin embargo, lo que ni Espronceda ni otros autores hispanos podían imaginar, es la importancia que iba a tener siglos después uno de estos piratas, no tan conocido como el francés Laffite o el inglés Drake (sir para los ingleses), de nacimiento puertorriqueño,y mucho más próximo en el tiempo.

Roberto Cofresí y Ramírez de Arellano, natural de la localidad puertorriqueña de Cabo Rojo, inició en 1824 una carrera desenfrenada de ataque a los barcos españoles que cruzaban las aguas antillanas.

Considerado uno de los piratas más audaces de principios de siglo, se convirtió, a bordo de su goleta "Ana" en el azote número uno de cuantos barcos españoles se ponían a su alcance, bien en el trayecto hacia la metrópoli, o en el mercadeo entre islas.

Con una tripulación de quince isleños, atacaba barcos de superior tamaño, y la leyenda cuenta que actuaba como un Robin Hood de los mares, repartiendo parte del botín conseguido entre los habitantes de las poblaciones costeras.

Pero, curiosamente, no es por este hecho por el que ha pasado a la historia de la piratería o forma parte de las leyendas de Puerto Rico, de la "Llave de las Antillas", como llegó a conocerse esta isla caribeña, sino por un brebaje supuestamente ideado por él mismo y con el que insuflaba valor y coraje a sus hombres.

Esta bebida contenía coco, piña y ron blanco, ¿les suena?, y si se le añade un poco de hielo picado, ¿ahora sí?. ¡Claro!, hablamos de la famosa Piña Colada.

Desgraciadamente para esta bebida y para Roberto Cofresi, en 1824 atacó 8 fragatas, entre ellas una estadounidense, y eso hizo que los Estados Unidos enviasen una fuerza naval a su caza y captura.

La goleta Grampus, a cuyo mando iba el capitán John Sloat, encontró el navío pirata en el Mar de las Antillas, y tras un feroz combate pudo reducir y aprisionar a Cofresi, quien fue ejecutado, tras un juicio sumarísimo, el 29 de marzo de 1825 en el Castillo del Morro, en la isleta de San Juan.

Con su muerte se perdió la receta de la Piña Colada, pero como no hay mal que cien años dure, hace unos treinta, en la década de los setenta del siglo XX, un barman del Hotel Caribe Hilton, Ramón (Mochito) Marrero, la recuperó, perfeccionando la fórmula, pero sin perder su esencia.

Así de unos componentes, cuya cantidad desconocemos, se ha pasado casi cien años después a un equilibrado coctel de 40 partes de crema de coco, 80 partes de zumo de piña y 20 partes de ron blanco, todo ello mezclado con hielo en una licuadora, y servido en un vaso largo y decorado con una rodaja de piña.

Una bebida que en treinta años se ha superado a sí misma hasta situarse entre las diez preferida y consumida en el mundo, y es que con ella en la mano se puede otear el horizonte buscando las velas del bergantín pirata.

Autor: José Felipe Alonso

Copyright 2014 El Nuevo Diario | Todos los derechos reservados.

 
 
Santo Domingo, 2014. La empresa de asistencia al viajero Travel Ace Assistance, inauguró sus nuevas oficinas en República Dominicana, en un acto que fue encabezado por Graciela Albornoz, Gerente Regional para América Latina; y Lupita Villeta, representante en el país, quien dio las gracias a todos los amigos y colaboradores presentes. Elisa Magallanes, al pronunciar las palabras de bienvenida destacó que esta oficina es un sueño hecho realidad de su madre Lupita Villeta, una mujer que siempre aconseja a remar mar adentro y a ponerse los límites más altos para triunfar en la vida. Estas modernas instalaciones ubicadas en la Plaza Lope de Vega, segundo nivel local #14B, fueron bendecidas por el sacerdote Luis Obispo Díaz Méndez, párroco de la iglesia San Francisco Solano de Sabana Perdida, quien compartió el mensaje de la carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses 4,4-8.
Álvarez y Sánchez presenta edición limitada de Disaronno Versace
Leer Más [+]
Ministerio de Industria y Comercio Inaugura la Semana PYMES 2014
Leer Más [+]
Unase presenta promoción de fin de año  
Leer Más [+]
Arena Beach Club inicia actividades en temporada de las ballenas jorobadas 
Leer Más [+]
Lanzan nuevo portal digital Enterato
Leer Más [+]
Asociación La Nacional Inaugura nuevo local para en Bávaro 
Leer Más [+]
Inauguran Supermercado Xtra, en el Dorado II
Leer Más [+]

RedesSociales

DEPORTES
CARICATURA
MÁS NOTICIAS DE HOY
Portada | Noticias Anteriores | Clasificados | Contáctenos
Desarrollado por Merit Designs
Avenida Francia No.41 esquina Rocco Cochía
Santo Domingo, Distrito Nacional,
República Dominicana
Teléfono: (809)687-7450 Fax: (809)687-3205
Email: redaccionnd@gmail.com